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Mariana Alegre - Unidad de Extensión de Cerro Largo:: 05/03/2010

Movimientos a partir de una visita al MST

El presente artículo surge a partir de acercarnos a diferentes asentamientos del Movimiento Sin Tierra (MST) de Brasil que producen e industrializan arroz orgánico. Aquí participamos un equipo universitario (tanto docentes como estudiantes) coordinado por la Unidad de Extensión de Cerro Largo (UECL), el Pro Rector de Extensión Humberto Tomassino y el Sindicato Único de Trabajadores del Arroz y Afines (SUTAA), con sede en Río Branco.


Dicha visita se enmarca en el trabajo que estamos realizando junto con el grupo de SUTAA desde fines del año pasado. Los objetivos de esta visita eran varios: conocer un modo de producción de arroz distinto al que prima en nuestro país, poder acercarnos a una experiencia que tiene la particularidad de tener control de todo el complejo agroindustrial del arroz, y a su vez (y como característica destacable) gestionada y vivida de manera cooperativa. Por otra parte creemos que experiencias de este tipo con los trabajadores permite generar vínculos más próximos que potencien el trabajo conjunto, donde la confianza y el conocerse juegan un papel vital en el proceso.


Es interesante resaltar algunos de los logros que ha tenido el movimiento y particularmente las cooperativas que conocimos (COOPAT, COOPAN y Filhos de Sepé). En primer lugar la producción de arroz orgánico requiere de un estricto control de producción, dado que para que sea certificado como tal debe estar librado de cualquier tipo de pesticida, herbicida u otro tóxico. Esto genera una disputa real por el territorio, con el modo de producción tradicional asociado al agro-negocio. A raíz de esto, y como producto directo de la lucha del movimiento, se estableció una reglamentación y control estatal para evitar la aplicación aérea de agro-tóxicos a cierta distancia, de manera de no contaminar la producción orgánica. Este logro no es una lucha ganada, sino una “guerra constante”, no sólo de un modo de producción sino de las implicancias que acarrea: tanto en lo que hace a la sustentabilidad en términos ambientales, de salubridad laboral, como a las formas distintas de concebir el vínculo del hombre con la naturaleza.


Por otra parte conocer estas cooperativas ayudó a desmitificar la idea de que lo orgánico implica necesariamente mayores costos y mayor precio final, haciendo que la buena alimentación sea un privilegio y no un derecho. Aquí las cooperativas entienden que la “producción orgánica no es para los ricos”, sino que por el contrario, tiene que estar destinado a las clases populares. En este sentido, y a partir de diversos acuerdos con varios municipios (nuevamente como producto de la fortaleza y reclamo del movimiento), consiguieron abastecer escuelas públicas, prefecturas; abriéndose así nuevos mercados para las cooperativas. Esto plantea un logro para el MST al tiempo que un desafío intrínseco: el vínculo entre el movimiento y el Estado. Estos nuevos mercados, así como los diversos créditos que han recibido de parte del gobierno de Lula (estos último a través INCRA, Instituto Nacional de Colonização e Reforma Agrária) son en función de cierta coyuntura, por demás contradictoria. El gobierno que apoya y genera condiciones favorables para estas cooperativas, es el mismo que ha intensificado de un tiempo a esta parte los niveles de persecución y represión a los ocupados del movimiento.


Cómo procesar estas contradicciones sin que se cristalicen como contradicciones dentro del MST, creemos que debería ser un asunto a considerar. A su vez se plantea el desafío de mantener la autonomía relativa del movimiento cuando uno de los principales compradores de la producción es el propio Estado1. Pero aun más, y pensando en los desafíos que se presentan a nivel de las organizaciones frente a gobiernos denominados de izquierda, ¿cómo se conjugan las luchas a mediano y largo plazo de las organizaciones que buscan en definitiva la transformación social con este tipo de alianzas?, ¿cómo se cristaliza la tensión entre generar las bases de una contra-tendencia y la vida cotidiana donde la subsistencia tiene un lugar vital?


Creemos que conocer más de cerca experiencias de este tipo (nos) interpela, (nos) moviliza...emociona y (e) motiva seguir pensando y haciendo desde el lugar en el que cada uno vive su trabajo... el camino no es en solitario (no puede serlo): es intercambiando, formándonos, produciéndonos tajos...buscando (¿por qué no?) transformar el mundo transformándonos.


 

1Referimos a autonomía relativa partiendo de la idea que los niveles de autonomía de las cooperativas que se vinculan ante un mercado no tienen control total de variables exógenas que condicionan muchas veces su sustentabilidad.





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