Juan Carlos Carrasco, siempre presente en nuestra memoria

 

 

La noticia nos golpea fuerte. Sabíamos que era inminente, que estaba ahí, al caer. De todos modos, tal anticipación no pudo hacer que la noticia fuera menos dolorosa. Murió el Profesor Juan Carlos Carrasco. Profesor Emérito de la Facultad de Psicología, Doctor Honoris Causa de la Universidad de la República, es sin embargo para muchos de nosotros “El Viejo”; ese otro “título” que solamente a partir del cariño y el respeto que nos inspiraba, podía merecer.

 

 

En la inauguración del X Congreso Iberoamericano de Extensión Universitaria realizado el año pasado, pudimos homenajearlo junto a otros dos compañeros de ruta universitaria, los Profesores Pablo Carlevaro y Ruben Cassina. En esa ocasión decíamos:


“Queremos homenajear a tres compañeros, en cuyas figuras se sintetizan una serie de valores que nos orientan hacia las transformaciones que queremos impulsar. Son tres compañeros en cuyas trayectorias y prácticas encontramos referencias éticas en relación a nuestras prácticas como universitarios; encontramos las referencias pedagógicas para la construcción de hombres libres; encontramos las referencias políticas para el compromiso con la construcción de alternativas de vida digna en conjunto con todos ustedes.”


Juan Carlos es para la Psicología Universitaria un creador, un constructor de la psicología y la Universidad de su tiempo. Muchas veces lo ubicamos en el lugar del fundador; un movimiento donde la lógica de la historia monumentalista nos traiciona y se vuelve contradicción con su pensamiento y acción. Desde una disciplina caracterizada por la presencia de grandes fundadores de Escuelas donde el conocimiento se transmuta muy rápidamente en mercadería, él optó por la Universidad de la República como la institución a partir de la cual trabajar en la formación de profesionales. En una disciplina surgida desde las lógicas del disciplinamiento y la formación de esclavos a las demandas del Capital, él optó por rebelarse ante la psicología dominante y aportar alternativas para la construcción de un hombre nuevo; optó por producir desde los aportes de la psicología y la educación para la construcción colectiva de una sociedad más justa y solidaria.


También desde el Colegio Latinoamericano (ese loco laboratorio que surgió cobijado en la amistad con Mauricio Fernández y que luego los trascendiera ampliamente), marcará junto con sus compañeros de ruta una orientación clara para esa institución: El Latino tendrá como objetivo principal la Formación de Hombres Libres. Ni mas, ni menos.


Inquieto, intuitivo, excelente clínico, son algunos de los adjetivos que hemos escuchado a compañeros sobre su persona y que le calzan en forma justa. Era además un provocador permanente. Provocador del análisis, provocador de la lectura, provocador de la acción. Más de una vez ante alguna queja que formulamos sobre dinámicas institucionales de la Facultad de Psicología, nos respondió con un ¿Y ustedes que van a hacer?


Nos toca ahora a nosotros renovar los bríos de dar continuidad a sus propuestas. Propuestas que no podemos cubrir con un manto de bronce, que no podemos condenar a la repetición eterna y anti-productiva. Carrasco es para nosotros una referencia para la creación de un mundo nuevo, sin relaciones de dominación y explotación del hombre por el hombre. Carrasco es una referencia para la construcción de Hombres Libres, para la construcción de un pensar y un hacer libertario. El peor error en el que podemos caer es en la idolatría.


¿Que más podemos decir? Solo nos queda despedirnos. Viejo...te vamos a extrañar.

 

Por: Grabiel Picos

 

Los invitamos a escuchar y ver las palabras de Carrasco en la apertura del Extenso 2009, tras ser homenajeado